Castigado una semana

Castigado una semana

“El otro día en clase pregunté ¿dos chicos pueden follar? y la profesora me dio una nota para mis padres. Al llegar a casa se la dí a mi madre y después de leerla me dijo ‘castigado una semana’”. Esto se lo decía un niño de unos 8 años a sus amigos, charlando en corro en un parque.

Después de la experiencia en clase, en el colegio, y con su madre, lo que hacía ahora el niño era preguntarle a sus amigos, ya que nadie le había sacado de dudas. Además, al haberle castigado por preguntar ya no se atrevía a volver a hacerlo.

¿Qué pensáis? Yo no sé lo que pondría en la nota del colegio, pero sí noté el deseo del niño de que alguien le contestara a su pregunta.

A veces los niños nos interrogan sobre temas que nos resulta difícil abordar; ya sea por falta de información, por no sentirnos cómodos con ese tema, por no saber tratarlo con niños pequeños… pero no por eso debemos dejar de intentarlo.

Habla con tu hij@, explícale las cosas con palabras sencillas, profundiza en los detalles acorde a la edad que tiene… y si no te sientes  preparado para hacerlo en ese momento díselo: “Cariño, sé que quieres que te conteste a “esto” pero ahora mismo necesito averiguar unas cosas sobre tu pregunta antes de contestarte, mañana sin falta lo hablamos”. Y, por supuesto, cumplir lo prometido y aprovechar esas horas que te has dado de margen para preparar tu respuesta y posibles preguntas que puedan ir surgiendo.

No dejes a los peques con las dudas, enséñales que pueden contar contigo. Piensa que cuando sea adolescente preferirás que tenga confianza para preguntarte y no dedicarse a sacar conclusiones (no siempre correctas) con sus amigos.

Porque Criar Acompañada es más fácil.

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